La ley española que ordena hacer accesibles los edificios

La ley española que ordena hacer accesibles los edificios

La labor de las empresas dedicadas a la fabricación de sillas salvaescaleras en Madrid y otras soluciones de elevación se encuentra fuertemente vinculada, en muchas ocasiones, al proceso de adaptar los edificios públicos y privados para facilitar el acceso por parte de las personas con movilidad reducida en cualquier grado. Por ello estamos atentos a novedades tan relevantes como las previstas en la Ley General de derechos de las personas con discapacidad, de acuerdo con el Real Decreto 1/2013.

Este texto legislativo marcaba en el 4 de diciembre de 2017 el plazo límite para llevar a cabo reformas obligatorias de accesibilidad en la entrada a los edificios y sus zonas comunes. Entre las posibilidades contempladas de cara a garantizar que cualquier persona pueda acceder de forma libre y autónoma al inmueble se encuentra la instalación de “ascensores y otros dispositivos mecánicos y electrónicos”.

Sin embargo, a las puertas de la fecha indicada, no se puede negar que el grado de cumplimiento de esta disposición es tristemente escaso. De hecho, los últimos datos disponibles apuntan a que hasta el 77% de los edificios de nuestro país siguen poseyendo barreras arquitectónicas. La realidad es que, pese a la legislación en vigor, existen numerosas dificultades que están impidiendo generalizar la accesibilidad.

¿Por qué los edificios no cumplen las obligaciones legales de accesibilidad?

Además del hecho de que el proceso solo pueda ser iniciado en una comunidad de propietarios por la solicitud explícita de uno de sus componentes, uno de los principales problemas está en que la ley solo obliga a la ejecución directa de las obras necesarias cuando la inversión que conlleven no pase de un cierto límite, que concretamente se sitúa en doce cuotas ordinarias de gastos comunitarios.

Los especialistas apuntan a la necesidad de facilitar y aclarar el procedimiento para garantizar que se hagan efectivos los derechos de las personas con discapacidad o de edad avanzada con la instalación de los ascensores, las plataformas o las sillas salvaescaleras en Madrid que resulten necesarias, de acuerdo con las características de cada edificio. De igual manera, señalan otros aspectos que necesitan ser mejorados, como la agilidad en la tramitación de licencias y subvenciones.

Aunque a tenor de la situación no parece que a corto o medio plazo el incumplimiento de estas directrices legales de accesibilidad vaya a acarrear consecuencias para las comunidades de propietarios, lo cierto es que las sanciones aplicables también están previstas en la normativa.

Desde Hidro Lift Europa continuamos todo de nuestra parte para facilitar a nuestros clientes una gama de soluciones que permite solventar las dificultades presentes en edificios con todo tipo de obstáculos.