Averías más comunes de las puertas automáticas

puertas automáticas

Averías más comunes de las puertas automáticas

Las plataformas elevadoras han avanzado muchísimo en los últimos años y cada vez son más automatizadas y electrónicas. Esto supone que cuanto te planteas la instalación de ascensores en Madrid te surjan dudas de cómo solucionar posteriores problemas. En el día de hoy queremos hablarte de las averías más comunes en las puertas automáticas.

¿Qué averías suelen ser habituales en las puertas automáticas?

Suelen ser problemas que no se ven a simple vista y que requieren una revisión a manos de expertos en la instalación de ascensores en Madrid.

  • Las puertas no abren. Puede ser por algo tan sencillo como que hay algún cable que se ha pelado o que no hace una conexión correcta, evitando que de este modo llegue la corriente a todo el sistema.
  • Las puertas se atrancan. Hay dos motivos que lo explicarían: que haya algo, como suciedad, que impida que se cierren correctamente. También puede ser que haya problemas con la fuerza de subida; en este caso hay que aumentarla.
  • Las puertas no funcionan en absoluto. Es porque la electricidad no llega al automatismo. El fallo estará en el cuadro general. También puede ser que no funcione la electricidad.
  • Las puertas no funcionan, pero el motor trabaja. Suele ser que no recibe suficiente energía, de ahí que lo oigas. Es necesario revisar por qué ocurre eso.
  • Las puertas se abren, pero retroceden y no llegan a cerrarse. Esto tiene que ver con el sistema anti-aplastamiento. Puede haber algún objeto que lo active o que se ha estropeado y endurecido.
  • Las puertas no funcionan con el mando a distancia. Si el dispositivo tiene esta posibilidad y no funciona, pero sí lo hace manualmente, revisa que las pilas no estén agotadas. Parece demasiado simple, pero es la explicación más habitual.

Ante cualquier avería o problema que detectes en las puertas automáticas u otro elemento de tu plataforma elevadora llama a una empresa de mantenimiento como Hidrolift.

Son mecanismos automatizados, así que lo peor que puedes hacer es tratar de repararlo por tu cuenta. Al no disponer ni de las herramientas ni de los conocimientos necesarios para hacerlo puedes acabar por acrecentar lo que está mal.